Recursos para la comunidad Mocolovers

Microbiota oral infantil: por qué es clave para sus defensas

Tabla de contenidos

Cualquier padre o madre lo sabe: cuando empieza la escuela infantil o el colegio, parece que nuestros hijos encadenan un resfriado con otro, pasando por dolores de garganta, mocos y temidas infecciones de oído. La salud de nuestros pequeños es una de nuestras mayores preocupaciones y siempre estamos buscando formas de protegerlos y evitar el constante uso de antibióticos. Hoy vamos a hablar de un descubrimiento fascinante que está revolucionando la forma en que prevenimos estas infecciones infantiles: los probióticos y el increíble mundo de la microbiota oral.

 

El fascinante universo de la microbiota: No estamos solos

Desde el mismo momento del nacimiento, el cuerpo de nuestros hijos se convierte en un conjunto de microhábitats donde distintos microorganismos encuentran su lugar. A esta convivencia vital la llamamos «microbiota». Cada parte del cuerpo ofrece condiciones que seleccionan cuidadosamente qué microorganismos pueden vivir allí. A cambio de alojamiento, estos microbios realizan tareas fundamentales:

  • Nos nutren (Función metabólica): Ayudan a fermentar fibras, producen ácidos grasos de cadena corta (como butirato) y fabrican vitaminas importantes como la K y algunas del grupo B.
  • Nos defienden (Función protectora): Compiten directamente contra los virus y bacterias patógenas por los nutrientes y el espacio, produciendo sus propios antimicrobianos naturales.
  • Entrenan nuestras defensas (Función inmunológica): Ayudan a que el sistema inmunitario madure, modulan la inflamación y enseñan al cuerpo a tolerar ciertos alimentos sin provocar alergias.
  • Refuerzan nuestras barreras (Función estructural): Mantienen fuertes las «paredes» de nuestros tejidos y estimulan la producción de mucina.
  • Nos conectan (Señalización sistémica): Sorprendentemente, interactúan con nuestro eje intestino-cerebro, regulan el metabolismo e influyen en procesos neurológicos.

 

 

La Microbiota Oral: Los guardianes de la puerta de entrada

En la boca y garganta habitan más de 700 especies de microorganismos que conforman la microbiota oral y orofaríngea. Aunque es muy distinta a la del intestino, su función es igual de crucial, ya que actúa como la primera línea de defensa frente a todo lo que entra del exterior.

Cuando la microbiota de la boca de tu hijo está sana y en equilibrio, suceden cosas maravillosas:

  1. Bloquea las infecciones respiratorias: Una flora bucal sana compite con los patógenos y dificulta su adhesión, reduciendo el riesgo de infecciones en la garganta, al oído o a las vías respiratorias.
  2. Protege sus dientes y encías: Regula la acidez (pH) de la boca y frena a las bacterias asociadas a las caries, las aftas (llagas), la gingivitis y la enfermedad periodontal.
  3. Calma el sistema inmune: A través del anillo de Waldeyer (que incluye las amígdalas), ayuda a que las defensas actúen rápido pero sin provocar una inflamación exagerada.

 

Microbiota oral niños · Mocolovers · Blog · Escudo protector
Microbiota oral niños · Mocolovers · Blog · Escudo protector vertical

El problema surge cuando este equilibrio se rompe (un proceso llamado disbiosis), algo muy habitual tras tomar antibióticos, permitiendo a los patógenos campar a sus anchas y generar inflamación. En consulta, día a día, y en trabajo con muchos profesionales pediatras, otorrinos, neumólogos, etc. vemos muchos niños SANOS que al comenzar las escuelas infantiles, o por el contacto con sus hermanos mayores, caen en infecciones de oído y garganta que hay que tratar con antibióticos.  Y cuando eso ocurre, es un punto de inflexión donde el niño tiene que repoblar su microbiota intestinal y reforzar su sistema inmune si no quiere volver a ser invadido. El trabajo en equipo es clave, la recomendación como fisioterapeuta y la prescripción como pediatra o especialista médico es clave en el manejo integral de la salud respiratoria de nuestros niños #mocolovers.

 

Probióticos al rescate: ¿Cómo ayudan a nuestros hijos?

Los probióticos son microorganismos vivos que, tomados en la cantidad adecuada, colonizan el cuerpo y aportan enormes beneficios a la salud. Aunque siempre los hemos asociado a la salud intestinal, la ciencia ha descubierto que también desempeñan un papel fundamental en la salud oral.

Estos aliados microscópicos actúan a través de tres mecanismos fascinantes:

  • Luchan por el territorio: Compiten ferozmente contra virus y bacterias dañinas, quitándoles su alimento y espacio.
  • Crean escudos físicos: Algunas cepas forman una capa (biofilm) sobre las mucosas que impide físicamente el acceso de los patógenos a los tejidos bucales.
  • Disparan sustancias antibacterianas: Literalmente, fabrican sustancias (bacteriocinas) que paralizan e impiden el crecimiento de los gérmenes malos.

 

 

La estrella de la prevención: Streptococcus salivarius K12

De todos los probióticos investigados, la cepa Streptococcus salivarius K12 es la que cuenta con más estudios clínicos para las vías respiratorias altas. Esta cepa fue aislada en el año 1989 de la saliva de un niño sano que presentaba de forma natural una resistencia asombrosa frente a las infecciones de garganta.

Las investigaciones han logrado descifrar por qué esta bacteria es tan buena protegiendo a los niños: su genoma posee un plásmido que le permite fabricar dos potentes bacteriocinas llamadas salivaricina A2 y salivaricina B. Estas salivaricinas funcionan de forma local inhibiendo el crecimiento de bacterias causantes de faringitis, amigdalitis y otitis media, sin generar resistencias ni toxicidad. Pero su magia no acaba ahí:

  • Efecto anti-hongos: In vitro, ha demostrado tener un efecto mecánico (antihifa) que impide que el hongo causante de la candidiasis oral (Candida albicans) se adhiera a la boca.
  • Poder antiinflamatorio: Reduce la liberación de citocinas proinflamatorias (como IL-6 e IL-8) y aumenta los niveles de interferón (IFN)-γ, promoviendo una respuesta antiinflamatoria protectora.

 

Datos clínicos reales: Menos antibióticos, menos cirugías y más días de colegio

Como padres, nos interesan los resultados reales. Los ensayos clínicos sobre el uso preventivo de este probiótico, generalmente durante 90 días, arrojan cifras contundentes:

  • Reducción drástica de infecciones de garganta: Múltiples estudios han demostrado que su uso disminuye los episodios de faringitis y amigdalitis estreptocócica hasta en un 90%.
  • El fin de la pesadilla de las otitis: En niños, ha logrado reducir la incidencia de otitis media aguda en torno a un 40% o 70%. Además, en casos de otitis media secretora, mejoró la audiometría en un 50-60% y redujo la obstrucción del tubo de Eustaquio.
  • Menos días enfermos y menos antibióticos: En un estudio con niños propensos, los pequeños que tomaron la cepa K12 necesitaron solo 30 días de tratamiento con antibióticos, frente a los 900 días del grupo que no tomó el probiótico. Además, se redujo el uso de antitérmicos y los niños faltaron muchos menos días al colegio (16 días perdidos frente a 228).
  • Salvando amígdalas (Prevención de cirugías): En un estudio con niños que sufrían faringoamigdalitis recurrente, el tratamiento logró evitar la cirugía de amigdalectomía en el 71% de los pequeños, mientras que todos los del grupo de control tuvieron que ser operados.
  • Adiós al mal aliento: Como beneficio extra, es capaz de eliminar los compuestos volátiles del azufre responsables de la halitosis en tan solo 14 días.

 

Además, su efecto es muy duradero: varios estudios comprueban que la protección persiste hasta 6 o 9 meses después de haber terminado el tratamiento.

 

¿Es seguro para mi hijo?

El perfil de seguridad de la cepa K12 es excepcional. La Administración de Medicamentos y Alimentos estadounidense (FDA) le ha otorgado el estatus GRAS (Generally Regarded as Safe), lo que certifica que su uso es sano y seguro para el consumo humano. En Europa, el Comité de Agentes Biológicos alemán la clasifica en el nivel de riesgo 1.

Las pruebas toxicológicas han demostrado que esta cepa no tiene genes de virulencia, tiene una tasa baja de mutación y es completamente sensible a los antibióticos convencionales. Incluso en estudios donde se administró a personas en una dosis 10 veces superior a la recomendada, no se observó ningún efecto adverso ni toxicidad.

 

¿Cómo cuidar la microbiota oral de tu familia?

Para mantener a estos guardianes microscópicos listos para defender a tus hijos, es importante seguir unas sencillas pautas:

  1. Cuidar la alimentación: Reducir los azúcares y mantener hábitos saludables favorece el equilibrio oral.
  2. Una buena higiene dental: Un cepillado adecuado ayuda a controlar el biofilm perjudicial.
  3. Deporte, actividad física y una buena rutina de sueño.
  4. Incorporar probióticos específicos: Productos como Probactis Strep Kids® aportan de forma exclusiva la cepa Streptococcus salivarius K12 (Bactoblis®) y Vitamina D para el funcionamiento normal del sistema inmunitario.

 

Para lograr el mejor resultado y una colonización efectiva, se recomiendan pautas de uso de 3 meses de duración. Por ejemplo:

  • Tratamiento (Agosto, septiembre y octubre): Para preparar la vuelta escolar.
  • Efecto protector residual (Noviembre, diciembre y enero): El efecto colonizador sigue trabajando durante los meses más duros de frío.
  • Tratamiento (Febrero, marzo y abril): Nueva toma para mantener las defensas ante los cambios de estación.
  • Efecto protector residual (Mayo, junio y julio): Periodo de efecto extra por la colonización efectiva.

 

 

¿Cómo elegir un buen probiótico para la garganta y el oído? La ciencia detrás de nuestra elección

En la consulta, muchos padres y pacientes me preguntan por qué, a la hora de recomendar un probiótico para prevenir infecciones de garganta y oído, me decanto por opciones muy específicas en lugar de cualquier probiótico genérico. La respuesta se resume en una sola palabra: evidencia científica.

Para entenderlo, primero debemos saber que nuestra boca y garganta albergan cientos de microorganismos que forman la microbiota oral. Esta comunidad es nuestra primera línea de defensa frente a los patógenos externos que intentan entrar por las vías respiratorias. Cuando esta barrera se desequilibra, somos más propensos a sufrir infecciones recurrentes.

A la hora de restaurar este equilibrio, no todas las bacterias beneficiosas sirven para lo mismo. En el ámbito de la salud orofaríngea, la literatura científica destaca una cepa en particular: el Streptococcus salivarius K12.

 

El origen: un descubrimiento fascinante

La historia de esta cepa es muy interesante. En el año 1989, los científicos lograron aislarla de la saliva de un niño sano en Nueva Zelanda que presentaba, de forma natural, una resistencia extraordinaria frente a las infecciones de garganta por estreptococos.

¿Cómo funciona exactamente?

A diferencia de los probióticos intestinales, el S. salivarius K12 es un colonizador natural de la boca. Una vez que se adhiere a la mucosa oral, actúa de dos formas principales:

  1. Competición: Ocupa el espacio físico y consume los nutrientes, impidiendo que bacterias patógenas (como el Streptococcus pyogenes, causante de muchas anginas y otitis) puedan instalarse.
  2. Defensa activa: Produce unas sustancias antimicrobianas naturales llamadas «salivaricinas» (A2 y B), que actúan inhibiendo el crecimiento de bacterias dañinas de forma muy similar a como lo haría un antibiótico, pero sin generar resistencias.

 

Lo que dicen los estudios clínicos

Tras más de 30 años de investigación, los datos clínicos sobre esta cepa son contundentes. Su uso continuado ha demostrado:

  • Reducir significativamente (en algunos estudios hasta en un 90%) los episodios de faringitis, amigdalitis y otitis media aguda en niños y adultos propensos a estas infecciones.
  • Disminuir drásticamente la necesidad de utilizar antibióticos y antiinflamatorios, así como reducir el absentismo escolar y laboral.
  • Lograr un efecto prolongado: un tratamiento preventivo de 3 meses consigue que la cepa colonice tan bien la boca, que su efecto protector se extiende hasta 6 o 9 meses después de haber dejado de tomarlo.

 

¿Por qué fórmulas específicas como Probactis Strep/ sobres (como el formato Kids o para adultos)?

Cuando recomendamos productos que contienen esta cepa patentada, también nos fijamos en la formulación. Para que el probiótico funcione, necesita adherirse bien a la boca. Por eso, existen formatos diseñados según la edad:

  • Para menores de 5 años, se utilizan polvos (sobres) con propiedades mucoadhesivas especiales para que el probiótico se fije fácilmente en las encías o mucosas de los más pequeños mediante un chupete o el dedo limpio.
  • Para niños mayores de 5 años y adultos, el formato ideal es una pastilla para chupar, que se disuelve lentamente y permite que las bacterias colonicen la garganta durante la noche.

 

Además, es frecuente que las formulaciones de calidad añadan Vitamina D, lo cual supone un extra excelente para contribuir al funcionamiento normal del sistema inmunitario en épocas de frío.

 

Seguridad ante todo

Por último, como profesional, la seguridad es innegociable. Esta cepa cuenta con el estatus GRAS (Generalmente Reconocido como Seguro) otorgado por la FDA estadounidense, lo que garantiza que no es patógena, es muy bien tolerada y su uso es completamente seguro tanto a corto como a largo plazo.

En conclusión, la elección de un probiótico oral no debe basarse en el azar ni en la publicidad, sino en buscar aquellas cepas con nombres y apellidos (S. salivarius K12) que hayan demostrado clínicamente su capacidad para protegernos de las infecciones invernales de forma natural y segura.

A continuación, os dejamos las dudas más habituales que solemos recibir en consulta sobre este probiótico.

Preguntas frecuentes que recibimos en consulta diariamente

¿Para qué edad están recomendados Probactis Strep® y Strep® sobres?

Probactis® Strep tiene una toma recomendada a partir de los 5 años. Para niños menores de 5 años, se recomienda mejor la toma de Probactis Strep® en sobres. En consulta recomendamos a partir del año de edad, en lactantes menores de 1 año es clave la lactancia materna.

¿Durante cuánto tiempo hay que tomar Probactis Strep®?

Lo recomendable es tomar Probactis Strep® durante 3 meses, para conseguir un efecto de hasta 6 meses extra.

¿Cómo se administra el sobre de Probactis Strep®?

Hay que administrar el contenido del sobre directamente en la boca poco a poco con un chupete, dedo o cucharita. No hay que diluirlo en agua.

 

Microbiota oral niños · Mocolovers · Blog · Probactis Strep · Vertical
Microbiota oral niños · Mocolovers · Blog · Probactis Strep

¿Está recomendado Probactis Strep®para niños con bronquiolitis/ bronquitis de repetición y/o asma?

Todo suma, pero en ningún caso sustituye su medicación inhalada (como la budesonida, flixotide, etc) que le tiene pautada su pediatra y/o neumólogo, clave en los procesos bronquiales. Esta cepa está indicada en procesos de vías superiores, pero siempre es bueno completar todo el sistema inmune.

 

¿En qué momento del año hay que tomar Probactis Strep®?

Se pueden tomar en cualquier momento del año que se quiera reforzar la microbiota oral. Es recomendable tomar Probactis Strep® antes de periodos de mayor vulnerabilidad como puede ser los cambios de estación o el inicio de la época escolar.

Microbiota oral niños · Mocolovers · Blog · Escudo natural
Microbiota oral niños · Mocolovers · Blog · Escudo natural vertical

¿Cuándo hay que tomar Probactis Strep®?

Hay que tomar 1 sobre o pastilla para chupar al día, preferiblemente por la noche después del cepillado dental, sin comer ni beber nada después. En el caso de que no se pueda tomar antes de dormir, hay que administrarlo en el momento del día en el que se vaya a estar más tiempo sin comer ni beber nada después. Si está con lactancia materna, lo ideal es dar el probiótico y esperar al menos 1- 2 horas para la lactancia.

¿Tienen la misma composición Probactis Strep® y Strep® sobres?

Sí, ambos contienen la misma cantidad de probiótico y de vitamina D. La única diferencia entre ambos es la forma de administración: Probactis Strep® en pastillas para chupar para adultos y niños mayores de 5 años y Probactis Strep® sobres para niños menores de 5 años.

¿Cuáles son los ingredientes de Probactis Strep® y Strep® sobres?

Probactis Strep® contiene estabilizante (Isomaltosa), Streptococcus salivarius K12, antiaglomerante (estearato de magnesio), aroma de fresa, colecalciferol (vitamina D3). Puede contener trazas de proteína de leche. Probactis Strep® contiene maltodextrina, fructooligosacáridos (FOS), Streptococcus salivarius K12, aroma de fresa, colecalciferol (vitamina D3). Puede contener trazas de proteína de leche. La cantidad de maltodextrina en el sobre de Probactis Strep® no es perjudicial para la salud de los niños y solamente se añade para facilitar la adherencia del producto.

¿Puede tomar Probactis Strep® una persona con APLV (alergia a la proteína de leche de vaca)?

Probactis Strep® es seguro en pacientes que tengan APLV no IgE mediada y en aquellos casos con APLV IgE mediada sin alergia a trazas. Dado que puede contener trazas de leche por su proceso de fermentación recomendamos que consulten con un profesional sanitario que conozca su nivel de alergia e intolerancia.

¿Es incompatible Probactis Strep® con la intolerancia al gluten?

Probactis Strep® es apto para celiacos, pues no contienen gluten.

¿Qué beneficios tiene la vitamina D en Probactis Strep® y Strep® sobres?

La toma de Probactis Strep® con vitamina D permite el buen mantenimiento del sistema inmunitario.

¿Es compatible tomar suplementos de vitamina D y Probactis Strep®?

La cantidad de vitamina D que contienen es de 5 mcg/dosis (0.005 mg/dosis). Esto representa el 100% de la cantidad diaria recomendada, por lo que, si se toma otro complemento que contenga, por ejemplo, otro 100% de la CDR estaremos superando esa cantidad diaria recomendada. No obstante, pese a que la cantidad diaria recomendada es de 5 mcg/día, el límite superior recomendado (UL) es de 50 mcg/día (1 a 10 años) & 100 mcg/día (11 a 70 años), por lo que dos suplementos del 100% no bastarían para alcanzarlo, es decir, no habría problema siempre que no se superen los límites superiores recomendados.

¿Se puede tomar Probactis Strep® durante el embarazo y la lactancia?

Se recomienda tomar el producto bajo la supervisión del médico durante el embarazo y la lactancia.

¿Afecta el uso de productos de higiene dental al uso del probiótico?

Para asegurar la colonización efectiva de la cavidad bucal por parte del probiótico se recomienda tomar el producto antes de dormir y tras el cepillado dental, para evitar que tanto el cepillo como los enjuagues bucales eliminen la presencia del probiótico en la cavidad oral.

¿Cuándo comienza a aparecer el efecto beneficioso del producto?

Se puede asegurar la colonización eficaz del probiótico a los 10 días de su uso continuado.

¿Dónde se aisló Streptococcus salivarius K12, la cepa de Probactis Strep® y Strep® sobres?

En el año 1989 se logró aislar la cepa K12 de la especie Streptococcus salivarius, de la saliva de un niño sano, que presentaba de forma natural una mayor resistencia frente a infecciones de garganta. Esta cepa está catalogada como un colonizador natural de la mucosa oral de niños y adultos.

 

Bibliografía

  1. Marini G, Sitzia E, Panatta ML, De Vincentiis GC. Pilot study to explore the prophylactic efficacy of oral probiotic Streptococcus salivarius K12 in preventing recurrent pharyngo-tonsillar episodes in pediatric patients. Int J Gen Med. 2019;12:213-217.
  2. Di Pierro F, Risso P, Poggi E, Timitilli A, Bolloli S, Bruno M, et al. Use of Streptococcus salivarius K12 to reduce the incidence of pharyngo-tonsillitis and acute otitis media in children: a retrospective analysis in not-recurrent pediatric subjects. Minerva Pediatr. 2018;70(3):240-245.
  3. Di Pierro F, Colombo M, Giuliani MG, Danza ML, Basile I, Bollani T, et al. Effect of administration of Streptococcus salivarius K12 on the occurrence of streptococcal pharyngo-tonsillitis, scarlet fever and acute otitis media in 3 years old children. Eur Rev Med Pharmacol Sci. 2016;20(21):4601-4606.
  4. Fiedler T, Riani C, Koczan D, et al. Protective mechanisms of respiratory tract Streptococci against Streptococcus pyogenes biofilm formation and epithelial cell infection. Appl Environ Microbiol. 2013;79(4):1265-1276.
  5. Manning J, Dunne EM, Wescombe PA, et al. Investigation of Streptococcus salivarius-mediated inhibition of pneumococcal adherence to pharyngeal epithelial cells. BMC Microbiol. 2016;16(1):225.
  6. Gun T. Clinical Evaluation of the therapeutic use of oral probiotic Streptococcus salivarius K12 for recurrent pharingytis and/or tonsilitis. Indian J Res. 2017;6(9):633-634.
  7. Gregori G, Righi O, Risso P, et al. Reduction of group A beta-hemolytic streptococcus pharyngo-tonsillar infections associated with use of the oral probiotic Streptococcus salivarius K12: a retrospective observational study. Ther Clin Risk Manag. 2016;12:87-92.
  8. Ilchenko SI, Fialkovska AA, Mozheiko TV. Modern possibilities of correcting dysbiotic disorders of the mucous membranes of the upper respiratory tract in infants. Clinical Pediatrics. Eastern Europe. 2019;7(4):558-565.
  9. Wescombe PA, Hale JD, Heng NC, Tagg JR. Developing oral probiotics from Streptococcus salivarius. Future Microbiol. 2012;7(12):1355-1371.
  10. Merino Hernández A, Hernández Calvín J, Rodríguez Pascual E, Bellón Alonso S, Álvarez Calatayud G. Eficacia y seguridad de Streptococcus salivarius K12. An Microbiota Probióticos Prebióticos. 2021;2(2):128-136.

Autores

Dra. Vanesa González Bellido. Fisioterapeuta Respiratoria.

Dr. Francisco Recio Valcarce. Pediatra. Equipo Médico Ordovás.

“Este artículo tiene carácter informativo y divulgativo basado en guías clínicas vigentes. En ningún caso sustituye el diagnóstico o tratamiento de un profesional sanitario”

Comparte

Facebook
Pinterest
LinkedIn
WhatsApp
Telegram
X
Picture of Vanesa González Bellido
Vanesa González Bellido

Suscríbete a nuestro Newsletter

0
Logo Mocolovers Header
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.